sábado, 9 de febrero de 2008

"Un año, otro año", de Jorge Teillier




El que durmió largo tiempo despertó en la fría tarde,
foráneo y solo en el sur donde nace la lluvia.


Juan Cunha

I

En el confuso caserío
la luna escarcha los tejados.
El río echa espumas
de caballo enfurecido.
Se extingue una nube rojiza
que es el último resplandor de la fragua.

Nadie mira hacia las ventanas
después que el día huye
entre las humaredas de los álamos.
Ha huido este día que es siempre el mismo
como la historia contada por el anciano que perdió la memoria.

Termina el trabajo. Y todos: miedosos avaros
que alguna vez disparan contra las sombras del patio,
carpinteros ebrios, con las ropas aún llenas de virutas,,
ferroviarios enhollinados, pescadores furtivos,
esperan en silencio
la hora del sueño pronunciada por relojes invisibles.

Nadie mira hacia las ventanas.
Nadie abre una puerta.
Los perros saludan a sus amos difuntos
que entran a los salones
a contemplar el retrato
que un domingo se sacaron en la plaza.
El pueblo duerme en la palma de la noche.
el pueblo se refugia en la noche
como una liebre asustada en una fosa.



II

Bebo un vaso de vino
con los amigos de todos los días.
Gruñe desganada la estufa.
El dueño del Hotel cuenta las moscas.

Los desteñidos calendarios
dicen que no se debe hablar.
“No se debe hablar”, “no se debe hablar”
repiten las moscas, la estufa, la mesa
donde nos agrupamos como náufragos.
Pero bebemos mal vino
y hablamos de cosas sin asunto.



III

El viento silba entre los alambres del telégrafo.
Malas señales: aullidos frente a una puerta que nadie abre.
Y tras la máscara del sueño
me espera el día que ahora creo abandonar.






* Versión definitiva que aparece en MUERTES Y MARAVILLAS (1971), pero que originalmente está incluida en EL ÁRBOL DE LA MEMORIA (1961). En la versión inicial el epígrafe correspondía al epígrafe general de la última de las tres partes en que se dividió EL ÁRBOL DE LA MEMORIA.

* Juan Cunha nació en Sauce de Illescas (Florida, Uruguay) en 1910 y murió en 1985. Fue poeta y gran amigo de Humberto Díaz-Casanueva.


Alteración histórica detectada:
(En negritas el cambio dado entre los distintos libros. El verso por estrofa está designado como vX, siendo X el número del verso que corresponda.)

Parte “I”

Segunda estrofa: entre el v2 y el v3 había un verso en la versión primera: “como chirriante carruaje”. Hay modificaciones en los dos últimos versos de esta estrofa, pues antes rezaban: “Ha huido este día que siempre es el mismo/ como historia de ancianos que pierden la memoria.”

Tercer estrofa: el poeta agrega la primera “,” del v3 en la versión final. El v5 en la versión anterior dice: “esperan en “silencio –sin saber por qué-”.

Cuarta estrofa: en la versión original esta estrofa se dividía en dos estrofas y rezaba: “Nadie mira hacia las ventanas. / Nadie se atreve a abrir una puerta. / Los perros saludan a sus difuntos amos/ que entran a los salones/ a contemplar el retrato que se sacaron un domingo/ en la plaza. /El pueblo duerme en la palma de la noche/ como un trompo en la mano de un niño enfermo. // El pueblo se refugia en la noche/ como una liebre en una fosa abandonada.//

Parte “II”

Primera estrofa: en el último verso, la palabra “hotel” no iba con mayúscula, en la versión de EL ÁRBOL DE LA MEMORIA.

Segunda estrofa: el v3 y el v4 eran, originalmente, de la siguiente manera: “‘No se debe hablar’, repite/ el viento, repiten las moscas, la mesa”.

Parte “III”

Estrofa única: entre el v2 y el v3 iba en la primera versión otro verso: “Me sigue la sombra retorcida de un árbol.”.

© Notas de Juan Carlos Villavicencio