lunes, 12 de noviembre de 2007

"Un jinete nocturno en el paisaje", de Jorge Teillier






Siento correr por las venas del campo
un jinete nocturno enmascarado.
La noche. Galopan en caballos robados
los cuatreros arreando los vacunos.

Surgen los trenes. Las reses se levantan
allá en los grandes galpones de madera.

Es la noche, de nuevo. Mi abuelo se despierta,
rehecha su condición antigua
y contempla, como ayer, al trigo.
Debe andar mi abuelo por los campos recién arados
hablando con los pinos, espantando gorriones.
Mi abuelo tiene una voz profunda, aprendida del tiempo.
El campo está solo, tembloroso. Y él lo mira.

El vino es un joven bonachón y alegre.
Sucede que quiere iluminar la noche
y baja a las aldeas, envuelto en una manta.

La mañana tiene olor a pan recién amasado.
La ropa recién lavada dice “adiós” en los patios.
Un fantasma penetra en la leñera.
Más allá de las nubes viene el granizo,
bandolero blanco, asaltante de huertos.

Y es la noche.
Va a penetrar al pueblo
un jinete nocturno enmascarado.













3 comentarios:

Carmen dijo...

Me acordé de mi abuelo,.....hace tanto que no está, que aveces olvido lo que lo extraño.....

Anónimo dijo...

Oye qué buena tu selección, y sobre todo tus notas.

Para quienes vivimos en el sur, así mismito es una noche de invierno intenso.

Está lindo tu blog.

Saludos,

Viviana

V i l l a v i c e n c i o dijo...

Gracias, niñas. Ha sido mucho el tiempo de trabajo y seguirá siéndolo.

Gracias a las dos por la compañía.

Avanza Teilier, carajo.