lunes, 10 de diciembre de 2007

"Los trenes de la noche", de Jorge Teillier

Fragmento






7






El sol apenas tuvo tiempo para despedirse
escribiendo largas frases
con la negra y taciturna sombra
de los vagones de carga abandonados.
Y en la profunda tarde sólo se oye
el lamentable susurro
de los cardos resecos.












Santiago-Lautaro, 1963