miércoles, 27 de febrero de 2008

"Los trenes de la noche", de Jorge Teillier

Fragmento





14



Podremos saber
que nada vale más
que la brizna roída por un conejo
o la ortiga creciendo
entre las grietas de los muros.
Pero nunca dejaremos de correr
para acompañar a los niños
a saludar el paso de los trenes.










Santiago-Lautaro, 1963





* Publicado originalmente en LOS TRENES DE LA NOCHE Y OTROS POEMAS (1964) y posteriormente publicado en MUERTES Y MARAVILLAS, en 1971. Este poema aparece por primera vez con el número “15” en LOS TRENES DE LA NOCHE Y OTROS POEMAS, siendo ambas versiones idénticas.

© Nota de Juan Carlos Villavicencio